Sólo a ti.

Colección de nuestros fragmentos desperdigados y punzocortantes; mira los cortes de mis manos, superficiales y numerosos, me pregunta a qué me aferro, de mí se aleja, ingrávida
Miro los cortes en sus manos tan profundos y ajenos, sangran al acercarme, cuando me obliga a alejarme, cuando huimos del dolor.
A través del doloroso cristal todo parece una farsa, aún sin ser buenos actores a veces la función es buena.
No me ayuden, soy reloj roto,
no necesito su compasión,
no necesito nada.
Es un poema que hice pensando en cómo herí a alguien importante para mi por una serie de malentendidos. ¿Te ha pasado? Puedes comentar algo al respecto, :).




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